
Ante el cambio climático y el deterioro del medio ambiente, la humanidad se enfrenta a la necesidad de eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero. El principal emisor de estos es el transporte por carretera. Los coches, autobuses y camiones queman de manera muy poco eficaz ingentes cantidades de combustibles.
Además, la contaminación del aire por los dañinos componentes procedentes de la combustión y la contaminación acústica que producen los ruidosos motores de explosión, son dos motivos de peso para acelerar el abandono de la movilidad con combustibles fósiles..
El coche eléctrico es la herramienta que permite empezar a controlar las emisiones de Co2 y otros contaminantes producidos por la actividad del transporte. También permitiría una importante reducción de los niveles de ruido en nuestras ciudades y carreteras y de las peligrosas sustancias que producen enfermedades pulmonares y millones de muertes cada año.
Por muchas críticas que los amantes de los coches y los motores térmicos le hagan al vehículo eléctrico, el caso es que la emergencia climática nos obliga a este monumental cambio. No hay opción, si no adoptamos la movilidad eléctrica en unos pocos años, la Humanidad se estará suicidando por estupidez.
Las ventajas del vehículo eléctrico son muchas:
Mejora de la calidad del aire en las ciudades. Los automóviles eléctricos no emiten ningún contaminante a la atmósfera en su funcionamiento. De esta forma las ciudades reducirían mucho sus niveles de polución del aire repercutiendo en una mejor salud de todos.
Reducción de la contaminación acústica. El coche eléctrico casi no genera ruido en su funcionamiento. El ruido que padecemos actualmente en las ciudades provoca una erosión de los niveles de la salud tanto física como mental. La generalización de los vehículos eléctricos ayudaría a conseguir unas ciudades mucho más silenciosas y por tanto saludables
Reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Al ser mucho más eficiente el motor eléctrico que el de gasolina, las emisiones del primero son menores, aunque la procedencia de la electricidad proceda también de gas, fuel o carbón. Pero con el progresivo aumento de la participación de las energías renovables en la producción eléctrica, la movilidad eléctrica será cada vez menos emisora de CO2, y en algunos años podría ser totalmente alimentado por energía renovable cuando cada vez más países se unan al club de los que generan electricidad 100% renovable.
Dispondremos de un “combustible” mucho más barato. Cargar un vehículo eléctrico es mucho más barato que llenar con gasolina el depósito. Pero a medida que se vayan generalizando los sistemas de generación eléctrica renovable en nuestra propia vivienda, cargar nuestro coche eléctrico nos saldría gratis o casi gratis. Esto no es una utopía para el futuro, miles de viviendas en el mundo ya disponen de este sistema.
Los vehículos eléctricos son una de las principales herramientas para la construcción de economías soberanas y resilientes porque son capaces de no requerir del suministro exterior de energía como sí ocurre con los vehículos de combustión, generan una economía más fuerte, soberana y resiliente por su factor de autosuficiencia. Por tanto, el vehículo eléctrico forma parte junto con la fotovoltaica y otras renovables (sobre todo en sus versiones de autoconsumo), la industria 3D, la agricultura altamente tecnificada, la generación de agua potable con fuentes renovables los principales actores de la soberanía económica a la que le dedicamos un apartado especial.
La dificultad de penetración del vehículo eléctrico tiene dos vértices principales. Uno es el elevado precio de los eléctricos frente a los térmicos (aunque en el saldo final el balance sea más barato el eléctrico por los ahorros en el suministro de combustible y un mantenimiento mucho más caro del vehículo de combustión) suele ser el mayor inconveniente para su comercialización y asimilación por parte de los consumidores. Ni siquiera las ayudas públicas a la compra de los eléctricos logran compensar las diferencias.
La segunda gran dificultad es que no hay una red de infraestructuras para recargar el vehículo del estilo de las gasolineras
En el Mundo, el coche eléctrico se va abriendo paso cada vez más. En 2023 se ha alcanzado los 14 millones de vehículos vendidos que suponen más del 15% con respecto al total de ventas. China es el campeón en números absolutos, pero es Noruega el país que más ventas de vehículos eléctricos en relación al total de vehículos vendidos. Ese país es una ventana abierta al futuro. Su aire limpio y su economía saneada por ser autosuficiente (irónicamente gracias en parte a unas buenas reservas de petroléo) nos marcan el camino hacia Otro Mundo.