
La lucha contra la deforestación y la promoción de la forestación son dos herramientas fundamentales en la mitigación del cambio climático. De hecho las dos grandes medidas que dispone la Humanidad para afrontar el gravísimo problema del Cambio Climático son las Energías renovables (y el ecosistema que las rodea) y la forestación.
Las acciones que pueden tomar estados, organismos internacionales y organizaciones sociales son múltiples y complementarias:
A las administraciones públicas debemos de exigirles regulaciones que protejan los bosques existentes, impidan la deforestación y promuevan la reforestación en áreas degradadas. Para su implementación son necesarios los incentivos económicos destinados a la conservación de los bosques y restauración o la creación de nuevos bosques en zonas desérticas o con otro uso.
Complementariamente es necesario que la Planificación territorial integre la conservación forestal en los planes de ordenamiento territorial, evitando la expansión de la frontera agrícola hacia zonas forestales.
Los organismos internacionales tienen una parte de responsabilidad, siempre que cuenten con el apoyo de los estados Cooperación internacional: Colaborar con otros países para compartir experiencias y tecnologías en materia de gestión forestal sostenible.
Aumentar la financiación internacional para proyectos de conservación forestal y restauración en países en desarrollo. facilitar la transferencia de tecnologías limpias y eficientes a los países en desarrollo para reducir la presión sobre los bosques.
Comercio sostenible: Promover el comercio de productos forestales certificados que garanticen su origen legal y sostenible.
Las organizaciones sociales deben contribuir a través de la sensibilización e información a la población sobre la importancia de los bosques y las amenazas que enfrentan y sobre su papel clave como sumideros de carbono. La promoción de la educación ambiental en todos los niveles educativos para generar conciencia sobre la importancia de los bosques y fomentar prácticas sostenibles
- Monitoreo y vigilancia: Monitorear las actividades forestales y denunciar las prácticas ilegales.
- Restauración ecológica: Participar en proyectos de restauración de ecosistemas forestales degradados.
- Consumo responsable: Promover el consumo responsable de productos forestales y apoyar a empresas que implementen prácticas sostenibles.
Los conflictos entre la ocupación del suelo normalmente se resuelven a favor de la ocupación de terrenos agrícolas y urbanización para hacer frente a una creciente demanda de comida y de vivienda en una población mundial que sigue creciendo. Lo que llamamos Naturaleza salvaje, es decir los espacios naturales suelen perder estas batallas. Sin embargo, hay varios indicadores que nos podrían dar claves para ser optimista, el primero es el frenazo en el crecimiento poblacional y que además profetiza que en unos lustros la población (los estudios apuntan a la década de los 80 de este siglo). Si se implementan medidas para aprovechar los espacios urbanos en desuso o deteriorados es seguro que no será necesario colonizar más territorio para una vida digna.
Pero lo que más territorio exige a la “naturaleza salvaje”, es decir a los bosques y espacios naturales es la propia agricultura. Evidentemente no podemos plantear la reducción de la producción de alimentos pero afortunadamente es posible el aumento de esta producción sin necesidad de consumir más suelo. Las tendencias tecnológicas apuntan a nuevas formas basadas en una intensificación de la productividad tanto en terrenos a cielo abierto como la creación de espacios cerrados en invernaderos o edificios (agricultura indoor) que nos permiten ser optimistas y pronostican que necesitaremos menos terreno para conseguir el mismo o más y mejor producto agrícola.
La agricultura urbana (indoor, vertical) y la mejora de la eficiencia en los sistemas agrícolas convencionales pueden liberar grandes extensiones de tierra para la restauración forestal. Recuperar los bosques de nuestros antepasados paleolíticos (antes que la revolución neolítica comenzara la colonización de tierras para nuestro sustento alimentario) podría parecer un sueño lejano, y sin embargo, es posible, los bosques llevan años ganando terrenos en muchos paises más desarrollados y esto nos hace ser optimistas para que logremos la conservación y promoción de la biodiversidad, aumentar los sumideros de carbono y para limpiar y embellecer el Planeta.